viernes, 28 de octubre de 2011

ÑoÑa


Bueno, pues por aquí ando de nuevo querido folio en blanco. Debe ser la prima lejana que viene de rojo cada cierto tiempo, que la tengo de visita y dando por culo, o que el otoño está detrás de la puerta y entre mis sábanas dándome frio y calor al mismo tiempo,  en cualquier caso me siento más ñoña que de costumbre.
Yo no sé si a ti querido lector, que te das de vez en cuando una vuelta por este humilde blog, te pasa que, cuanto más triste y más ñoño estás, más te dedicas a escuchar canciones que te sacan esa lágrima escondida, esa sonrisa tontona, de los recuerdos. Y digo yo, vamos a ver, estás triste o simplemente melancólico, pues ¡ponte algo más alegre coño!
Pero no, somos tan sumamente simples y masocas que disfrutamos de la tristeza, de la autocompasión aun siendo sentimientos y actos meramente perjudiciales, pero bueno, así somos. No digo que haya que huir de la tristeza, no, es bueno disfrutar de esos momentos, pero sin pasarse.
Me resulta muy curioso, pero alguien puede decirme ¿por qué en momentos más tristones nos apetece comida basura y CHOCOLATE?, el chocolate ummmmmmmmmmmmmm...pero qué bueno está joder. No lo entiendo muy bien, porqué meterse inflá de comer pa sentirte como un puerco al día siguiente, manda huevos... Pero bueno, como alguien me dijo una vez, nos interesa mucho más disfrutar a pleno de ese ratico, desmelenándonos  haciendo lo que realmente nos da la gana, una vez al año, engancharte a un vicio, no hace daño, aunque eso luego nos pase factura, comida basura, alcohol, tabaco, etc, para aplazar las verdaderas responsabilidades al día siguiente, porque claro ese día no estás en condiciones (procrastinación se llama eso).
Pues sí señores, que ayer estaba más ñoña que antes de ayer y hoy más que ayer. Más ñoña y más blanda que una breva. ¿No habrá por ahí un jarabe pa’ curar la ñoñería? Si es así díganme dónde puedo encontrarlo y cuánto me va a costar, que si puedo lo pago y si no lo dejo a deber.

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